Un estudio de Data Inmobiliaria, basado en más de 981 mil transacciones de compraventa entre 2022 y 2025, reveló que Iquique y Antofagasta mantienen algunos de los mercados inmobiliarios más activos y estables del país. Estudio de data inmobiliaria detectó un crecimiento sostenido en arriendos de larga estadía y activos complementarios, impulsado principalmente por la actividad minera, logística y laboral del norte grande.
El dinamismo económico del norte grande continúa impulsando el mercado inmobiliario regional. El informe, desarrollado por Data Inmobiliaria, consideró más de 981 mil operaciones inmobiliarias reales realizadas entre 2022 y 2025 para identificar las ciudades con mejor capacidad de absorción y estabilidad del mercado de arriendos fuera de Santiago.
Los resultados posicionaron a Iquique como una de las ciudades con mayor presencia de inversionistas inmobiliarios del país, alcanzando un 41,1% de participación en sus transacciones. Antofagasta se ubicó muy cerca con un 39%, confirmando la fortaleza y estabilidad que mantienen ambos mercados dentro del escenario inmobiliario nacional.
Según el análisis, estas ciudades destacan por sostener una demanda constante de propiedades y menores niveles de presión sobre la oferta de arriendos en comparación con otras zonas regionales. El estudio atribuye este comportamiento principalmente a la actividad minera, los servicios asociados y el movimiento logístico que caracteriza al norte grande.
Además, el informe detectó que Antofagasta e Iquique presentan actualmente algunos de los indicadores más saludables del mercado de arriendos a nivel nacional. Ambas ciudades registran bajos niveles de sobreoferta relativa, muy por debajo de otras plazas regionales donde la acumulación de propiedades en renta ha comenzado a presionar precios y tiempos de ocupación.
“Las ciudades del norte tienen una dinámica distinta al resto del país porque existe una demanda mucho más constante asociada al empleo y al movimiento económico. Eso permite una absorción más estable del mercado inmobiliario y genera condiciones más favorables para la inversión de largo plazo”, explicó Matías Cánepa, CTO de Data Inmobiliaria.
Iquique duplicó la participación de estacionamientos, bodegas y propiedades comerciales entre 2022 y 2025, pasando de 16,3% al 33,1%. Antofagasta mantiene una participación elevada y estable en torno al 25%.
Asimismo, el análisis identificó que gran parte del movimiento inmobiliario en Iquique y Antofagasta está vinculado a trabajadores relacionados con minería, servicios y logística, lo que ha permitido sostener una demanda más estable tanto para arriendos como para propiedades orientadas a inversión o uso habitacional temporal.
“Hoy el norte del país sigue siendo uno de los polos inmobiliarios más relevantes para inversionistas. La combinación entre actividad económica, demanda de arriendo y estabilidad operacional mantiene a estas ciudades con indicadores bastante más saludables que otras zonas del país, especialmente frente al escenario de sobreoferta que ya comienza a aparecer en algunos mercados regionales”, señaló Joaquín Espíldora, CEO de Data Inmobiliaria.
