- Se aplicaron más de 3.000 fichas FIBE para evaluar daños en hogares tras el temporal.
- El suministro de agua potable fue normalizado para la gran mayoría de los usuarios de sistemas APR.
- El plan de gestión incluye maquinaria pesada para conectividad y una inversión de 96 millones para el Plan Sequía 2026.
La Mesa Rural permitió realizar un balance de la respuesta desplegada tras el temporal y proyectar nuevas acciones para fortalecer la recuperación, conectividad, abastecimiento de agua y prevención de futuras emergencias.
La magnitud de la emergencia también impactó a la ruralidad de La Serena. Por ello, el municipio mantiene un trabajo directo con las comunidades para avanzar en la recuperación de los sectores afectados y fortalecer las capacidades de prevención y respuesta. En este contexto, se realizó una nueva sesión de la Mesa Rural, donde se revisaron cifras, necesidades y acciones ejecutadas durante y después del temporal.
Uno de los principales indicadores corresponde a la Ficha Básica de Emergencia (FIBE): de cerca de 6.000 solicitudes de aplicación, se concretaron 3.196 fichas, instrumento que permite caracterizar los daños y necesidades de los hogares afectados. En los casos en que no fue posible aplicarla, el municipio utilizará información del Registro Social de Hogares como respaldo para gestionar eventuales apoyos.
“La emergencia que vivimos dejó aprendizajes y evidenció puntos críticos que hoy debemos abordar con mayor fuerza. Por eso estamos trabajando para pasar de la respuesta a la prevención, levantando información, identificando riesgos y fortaleciendo una estrategia permanente de gestión del riesgo de desastres. Queremos que las comunidades rurales sean parte activa de este proceso, porque su conocimiento del territorio es fundamental para anticiparnos”, señaló la alcaldesa de La Serena, Daniela Norambuena.
RECUPERACIÓN, CONECTIVIDAD Y PREVENCIÓN
En materia de abastecimiento de agua potable rural, de los 609 usuarios que forman parte de los sistemas APR, actualmente 570 cuentan con atención normalizada, frente a los 87 registrados durante la semana más crítica de la emergencia. La recuperación se complementa con medidas preventivas ante períodos de mayor escasez, como la evaluación de estanques comunitarios estacionales y el trabajo con productores y comunidades.
La conectividad también continúa siendo un foco de intervención, debido a daños como socavones superiores a dos metros de profundidad y dificultades de acceso hacia zonas rurales y majadas. Para atender estas necesidades, el municipio mantiene dos motoniveladoras, dos retroexcavadoras, dos camiones aljibe y maquinaria bulldozer, priorizando los puntos críticos identificados en terreno.
A estas labores se suma un trabajo preventivo que contempla microzonificación, identificación de puntos críticos, capacitación de dirigentes, campañas de educación y difusión y la preparación de un simulacro comunal. Asimismo, se contempla el Plan Sequía 2026, con una inversión aproximada de $96 millones, además de iniciativas vinculadas a estanques comunitarios, apoyo a apicultores y el fortalecimiento del Registro Único de Crianceros.
Durante la Mesa Rural se destacó también el rol de los dirigentes y organizaciones comunitarias, quienes fueron un vínculo fundamental entre las necesidades de sus territorios y los equipos municipales durante la emergencia.
De esta manera, el municipio busca consolidar un trabajo permanente que permita recuperar lo afectado y fortalecer la infraestructura, coordinación institucional y preparación de las comunidades rurales ante futuras emergencias.



