ESTUDIANTES DE SERVICIO SOCIAL EN OVALLE SE CERTIFICAN COMO FACILITADORES EN DERECHOS SEXUALES Y REPRODUCTIVOS

Estudiantes del IP Santo Tomás tras recibir su certificación en derechos sexuales y reproductivos en Ovalle
⚡ Puntos Clave de la Noticia:
  • 20 estudiantes de Servicio Social fueron certificados como facilitadores tras 24 horas de formación.
  • El programa, liderado por SernamEG y la Municipalidad de Ovalle, fomenta el debate sobre género y salud reproductiva.
  • La capacitación permite derribar estigmas y tabúes mediante el aprendizaje colectivo y el diálogo autónomo.

La certificación fue resultado de su participación en el Programa Mujeres, Derechos Sexuales y Reproductivos de SernamEG, ejecutado en la comuna de Ovalle a través de la Municipalidad, instancia que busca fortalecer conocimientos y herramientas para abordar estas temáticas desde una perspectiva de derechos.

Un total de 20 estudiantes de la carrera de Servicio Social del IP Santo Tomás sede Ovalle fueron certificados como facilitadores de los derechos sexuales y reproductivos, tras participar durante 24 horas presenciales en el Programa Mujeres, Derechos Sexuales y Reproductivos del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG), ejecutado a través de la Municipalidad de Ovalle.

La iniciativa permitió a los futuros profesionales profundizar en materias vinculadas con sexualidad, reproducción, género, marcos normativos y mecanismos de exigibilidad de derechos.

Una formación que amplía la perspectiva de género

La certificación representa una oportunidad para complementar la formación profesional de los estudiantes, especialmente considerando que el programa no solo entrega contenidos teóricos, sino que promueve la reflexión y el diálogo en torno a temáticas que históricamente han estado marcadas por mitos, estigmas y tabúes.

La directora de la carrera de Servicio Social, Natalia Cortés, destacó que esta instancia permite profundizar contenidos que actualmente también forman parte de la formación curricular de la carrera.

“La certificación de Sernameg es algo aparte, opcional y significa profundizar porque lo que se desarrolla en los talleres es un debate con alta altura de miras, se comparte entre los estudiantes. Ya no está, por ejemplo, esa perspectiva de que, no se habla de la menstruación, no se habla de la perimenopausia, no se hablan de los procesos biológicos y los procesos reproductivos de las mujeres. Hoy día sí se habla, que es una etapa y que cada etapa tiene un desafío, no se sataniza y se generan reflexiones bien importantes”.

La académica relevó además la diversidad etaria de los participantes, quienes pudieron compartir experiencias y perspectivas diferentes respecto de una temática que muchas veces no ha sido abordada abiertamente en los espacios familiares o sociales.

Un programa que busca llevar los conocimientos a la comunidad

El programa contempla 24 horas cronológicas de formación presencial, desarrolladas entre mayo y junio, y la participación de los estudiantes es voluntaria. Para Cortés, uno de los principales aportes de la experiencia se encuentra precisamente en la posibilidad de generar un espacio de conversación y aprendizaje colectivo.

“Lo más destacable de esta capacitación es la reflexión y la conversación de estos temas, donde el alumno participa de manera libre y autónoma, nosotros les facilitamos el espacio, el aula, pero finalmente a ellos les interesa y nunca quieren que esto termine porque les gusta poder hablarlo entre el grupo humano, por eso siempre son grupos pequeños, no más de 25 personas”.

Desde la coordinación del Programa Mujeres, Derechos Sexuales y Reproductivos explicaron que la iniciativa se ejecuta en la comuna de Ovalle desde 2018 y tiene como propósito contribuir a la construcción de la autonomía física de las personas desde los 14 años, mediante una formación teórica y práctica de 24 horas.

En el caso de Santo Tomás, el trabajo conjunto se desarrolla desde 2024, por lo que esta corresponde a la tercera versión realizada junto a la institución. La coordinación destacó que el programa se ha desarrollado principalmente con estudiantes de Servicio Social y también con alumnos de Técnico en Enfermería.

Los contenidos abordan los derechos sexuales y reproductivos, sus mecanismos de exigibilidad a nivel nacional e internacional y los marcos normativos que los regulan. También se analizan legislaciones específicas relacionadas con materias como VIH, violencia de género y derechos de las personas LGBTQ+, entre otras.

Uno de los objetivos centrales es que los conocimientos adquiridos trasciendan el espacio de formación. Desde la coordinación del programa señalaron que, al inicio de los cursos, es frecuente identificar mitos, estigmas, pudor y vergüenza en torno a algunas de estas temáticas. Sin embargo, al finalizar la capacitación, los participantes comienzan a comprenderlas desde una perspectiva de derechos y reconocen la importancia de conversar sobre ellas en sus familias, comunidades y espacios educativos.

Estudiantes valoran herramientas para su futuro profesional

Esta experiencia también fue valorada por los propios estudiantes. Catalina Contreras, alumna de segundo año de Servicio Social, destacó que la capacitación les permitió fortalecer herramientas que serán relevantes en su futuro desempeño profesional.

“Los conocimientos que adquirimos en este taller programa de derechos sexuales y reproductivos se basó en fortalecer nuestros conocimientos sobre deberes y derechos para nuestro futuro profesional. Nuestros deberes y derechos en cuanto a la reproducción, la sexualidad, eliminar estigmas, tabúes o creencias de nuestra sociedad”.

La estudiante también valoró la posibilidad de contar con esta formación complementaria, considerando los desafíos que deberán enfrentar al trabajar directamente con personas y comunidades. “Lo encuentro fantástico porque dentro de nuestro futuro laboral, lo que más va a importar y trascender es nuestro impacto en los usuarios, usuarios que muchas veces vienen de familias que están muy estigmatizadas respecto a estos temas, donde son difíciles de abordar, pero con este taller se nos va a abrir una puerta para poder vincularnos de mejor manera con ellos”.

Para Patricia Sandoval, también estudiante de segundo año de Servicio Social, la experiencia tuvo además un impacto en el ámbito personal y familiar, especialmente por tratarse de contenidos que durante su generación fueron considerados tabú.

La estudiante sostuvo que esto “tiene un valor enorme para nuestro futuro desarrollo profesional, ya que en lo personal soy de una generación en donde estos temas eran un poco tabúes y me llevo ese aprendizaje, que hay que hablar sin miedo y sin prejuicios con respecto a estos temas”.

Junto con destacar la utilidad de los contenidos para prevenir situaciones de vulneración y promover relaciones saludables, Sandoval relató que la formación también le entregó herramientas para abordar estas conversaciones con sus propios hijos adolescentes.

“Creo que el conocimiento nos entrega las herramientas para evitar situaciones de vulneración, construir relaciones más sanas, más saludables y a modo personal, me sirvió mucho para vincularme con mis hijos adolescentes”.

La certificación de estos 20 estudiantes reafirma el trabajo colaborativo entre Santo Tomás, SernamEG y la Municipalidad de Ovalle, fortaleciendo una formación que busca que los futuros profesionales del área social no solo conozcan los derechos sexuales y reproductivos, sino que también cuenten con herramientas para abordarlos y promoverlos en los distintos espacios en que desarrollen su labor.

De esta manera, la iniciativa se suma al trabajo que la carrera de Servicio Social desarrolla en materias de género y derechos, complementando los contenidos incorporados en su malla curricular con experiencias de formación y vinculación con el entorno que permiten ampliar los aprendizajes y proyectarlos hacia la comunidad.

Estudiantes del IP Santo Tomás tras recibir su certificación en derechos sexuales y reproductivos en Ovalle