Director Cátedra Legal Tech UCentral
La reforma a la ley de protección de datos personales se encuentra en la recta final. Una comisión mixta del Congreso deberá destrabar los últimos nudos. Entre estos, llama la atención que se vuelva a insistir en incluir las fuentes de acceso público como una base de licitud para el tratamiento de datos. Estas bases son supuestos a partir de los cuales es lícito procesar datos personales.
El proyecto sigue de cerca al Reglamento Europeo de Protección de Datos, incluyendo el consentimiento, la ley, el interés legítimo o la ejecución del contrato como este tipo de bases, pero no reconoce las fuentes accesibles al público. Su inclusión nos aleja del estándar comparado y generará un cheque en blanco para que organizaciones puedan recopilar datos casi sin limitaciones, burlando las exigencias de consentimiento o el test de interés legítimo.
Insistir en esto es un retroceso. Pone en peligro el reconocimiento como país adecuado ante la Unión Europea. Además, generaría incertidumbre regulatoria frente a la Agencia, sobre cómo convivirá con el resto del nuevo entorno legal. Sería conveniente mantener su exclusión y elevar nuestros estándares comparados.
La FENATRAMA valoró la decisión del TC de declarar inconstitucionales artículos que permitían indemnizaciones a…
El Gobierno gestionó el apoyo aéreo de Carabineros para relevar a dos trabajadores aislados en…
La cervecería chilena Kross obtuvo cinco nuevos galardones en los World Beer Awards 2026, destacando…
El Ministerio de Agricultura y el INDAP iniciaron la entrega de alimento para ganado caprino…
El SernamEG inició la creación de una red regional en Coquimbo que busca articular a…
Un informe del Mineduc revela que las carreras técnicas de cinco semestres o menos ofrecen…